Pintar, con calma.
Una imagen se revela zona tras zona — sin cronómetro, sin puntuación, sin cuenta.
Colorium recorta una fotografía en miles de zonas, y usted las devuelve una a una. Lo que aparece bajo el lápiz no es un color plano: es el DEGRADADO de la imagen original, con sus matices y su luz. Veinte lápices bastan así para una acuarela, un puerto al atardecer o un zorro rojo.
En pintura libre, se pone el color donde se quiere. En pintura por extensión, la aplicación abre la primera zona y se avanza de vecina en vecina, como una marea. En modo aplicado, cada zona lleva su número y hay que encontrar el lápiz correcto. El mismo dibujo nunca se juega igual dos veces.
Sin registro, sin conexión con Google, sin contraseña. Se abre y se pinta. Sus pinturas se quedan en su dispositivo.
Una vez descargados los dibujos, la aplicación prescinde de la red. Una partida empezada en el tren se retoma donde se dejó.
Tinta, eclosión, marea, vidriera, trazo, polvo, fundido — una animación se sortea por partida y se conserva hasta el final de la imagen.
Gratis, sin cuenta, en el navegador.
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